Se declara que la empresa de inversión informará en términos claros, atendiendo a la complejidad del producto, de la existencia de los riesgos y de sus consecuencias, ya que son un factor fundamental para que el cliente pueda comprender y calibrar los riesgos del negocio. El banco debe informar al cliente, de forma clara y sin trivializar, cuyo riesgo ilimitado no sólo es teórico, sino que, dependiendo del desarrollo de los índices de referencia utilizados, puede ser real y, en su caso, ruinoso.
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